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Abriendo espacios. Entrevista a Javier Jiménez.

Javier Jiménez es jubilado y voluntario de CONFEMAC para enseñar Internet y nuevas tecnologías a otras personas mayores. En conmemoración del Día de Internet, realizamos esta entrevista. 

  • Pregunta: Javier ¿Cómo y por qué te hiciste voluntario?

Respuesta: Varios años antes de jubilarme, vi un anuncio sobre “envejecimiento activo” y me interesé. Explicaban que los que habíamos aprendido a usar los ordenadores, podíamos dedicar nuestro tiempo en ayudar a los que no sabían, fueran mayores, o no. Fue una razón potente, porque lo que con mi esfuerzo personal había aprendido, si no lo transmitía, se quedaba sin valor en la sociedad. 

  • ¿Cómo desarrollas esta labor voluntaria?

Cuando estaba trabajando realizaba acompañamientos tanto a personas jóvenes como a mayores, y hacía lo posible por estar actualizado en los programas que se usaban en los ordenadores. Por tanto, una vez que me jubilé, no me hacía falta para mi vida laboral pero seguí actualizándome en las aplicaciones que necesitaba saber para transmitirlo. Desde que tomé la decisión de enseñar, no he dejado de hacerlo en las organizaciones que he estado, o a vecinos, amigos y todas las personas los que lo han necesitado a mi alrededor. Durante las condiciones que dictó la pandemia, lo he seguido haciendo por teléfono, correo electrónico o videoconferencia.

  • ¿Qué ventajas tiene Internet para las personas mayores?

Muchas, muchísimas, no saben cuánto hasta que ven la inmensidad de áreas en las que se pueden informar y formar. Puedo llevarme horas explicando cada espacio que Internet ofrece. Por mi experiencia personal y como voluntario puedo decir que es beneficioso para todas las personas y cuanto más para las personas mayores, que nos viene muy bien sobre todo para las conexiones entre neuronas, que tanto le oigo decir a mi profesora de Neurobiología, en el Aula de la Experiencia.

  • ¿Y qué inconvenientes crees que tiene?

No le veo ningún inconveniente; hay que invertir en los medios adecuados para poder acceder, claro que sí, pero el beneficio es tan superior que no es un inconveniente. Hay que aprender a usar las herramientas, ordenador, teclado, ratón o “touch” que se llama el ratón táctil que incorporan los ordenadores portátiles, impresora… Una vez que se tienen los medios, se aprende a acceder y navegar en Internet; y muy importante para mí es enseñar a que nadie te engañe y pueda hacerte daño a través de las redes.

  • Cuál es el principal miedo de las personas mayores cuando se enfrentan a Internet? 

Los miedos son reales. Partiendo de la base que las personas mayores entendemos que lo “digital” viene de los “dedos”, todo se hace cuesta arriba y hay que explicar que el miedo es lógico, que es un mundo nuevo, pero que una cosa va detrás de otra, y se aprende todo. Sólo hay que aceptarlo y coger el ritmo, disponer de alguna persona a la que se pueda recurrir para todas las dudas que nos vayan surgiendo, porque siempre y a todos (sepamos o no usar los medios) nos surgen. A la frase que nos dicen hijos o nietos: “para qué Internet si ya no trabajas”, precisamente por eso, porque ya no trabajamos y hay infinidad de situaciones en que las personas mayores tenemos y debemos ocupar muchas horas, todos los días.

  • ¿Qué satisfacción te encuentras cuando al fin saben y pueden navegar?

Al ser voluntario, todo es una satisfacción. El trato con personas diferentes es una maravillosa aventura, de las más importantes que disfrutamos los voluntarios, y aunque sea un tópico, es la verdad; estás haciendo lo que pretendes, lo que deseas, te ayuda a estar actualizado y en esta etapa, nuestra satisfacción es poder dar.

  • ¿Ha aumentado el interés de las personas mayores por las nuevas tecnologías tras la pandemia? 

Además del interés, que es cierto que ha aumentado, se ha incrementado la angustia de la necesidad de saberlo YA, por todos los beneficios de cercanía, relaciones, compras, videollamadas, etc. que han podido comprobar. Y he notado que esta situación les lleva a sufrir sin necesidad; yo les digo que hay que aprender poco a poco, que se aprende más y mejor cuando uno pregunta. Precisamente, en relación con este interés, un grupo de voluntarios de CONFEMAC nos formamos en el uso de la Plataforma  ZOOM para enseñar a distintas asociaciones de personas mmayores que nos lo solicitaron.

  • ¿Crees que aún existe demasiada brecha digital en aquellas poblaciones, centros de día, centros de mayores…  que no cuentan con un buen servicio de conexión a internet o falta de ordenadores? 

Estoy de acuerdo, es difícil llegar a que alguien que no ha usado las nuevas tecnologías, comprenda, de pronto, cuántas áreas de la vida se pueden aprender a través de Internet, y no sólo para nuestro beneficio, si no para no perjudicarnos, como puede ser el acceso a los bancos, oficinas oficiales, ocio, aumentar los conocimientos, etc. Todas las organizaciones deberían tener los medios necesarios con los que se pueda acceder sin tener que pagar un precio muy alto. Brecha digital también tuvieron los jóvenes durante la pandemia, por ejemplo, que tampoco pudieron asistir a sus clases por falta de conexión y medios.

  • ¿Qué prefieren los mayores, móvil, ordenador, tablet? 

Lo que más he tratado hasta ahora ha sido ordenador y tablets, el móvil se usaba poco pero ahora es el más extendido. Cada uno pregunta sobre sus dudas, sea móvil, tablets u ordenador. El correo electrónico es una de las fuentes de comunicación favorita, pero como es difícil de usar el teclado del móvil, suelen usar la grabación de audio. Eso sí, hay que crear siempre un correo porque, tanto los bancos, agencias de viajes, como los organismos oficiales, entre otros, suelen pedirlo.

  • ¿Hay prejuicio de edad a la hora de motivarles para que aprendan? 

Sin duda, las personas mayores solemos infravalorarnos y creemos que con la edad tenemos menos aptitudes para el aprendizaje, cosa que se demuestra falsa. Tenemos la capacidad que tenemos y la podemos incrementar, si queremos. Es lo que informan los profesionales neurólogos, conforme decidimos comenzar una actividad, sea la que sea, nuestro cerebro se adapta y va aumentando las conexiones. Podemos no acordarnos de cosas pero no es nada raro, sólo que hace más tiempo que no las tratamos, las vamos “archivando” en memoria temporal. Cuando me dicen que “los hijos y nietos me lo hacen todo en Internet” nos pasa a todos, de mayores somos más generosos con los que queremos y les permitimos más, simplemente hay que acudir a ellos para aumentar los conocimientos.

  • Las personas que tienen alguna discapacidad, ya sea visual, auditiva, de huesos…. ¿tienen suficientes medios, ayudas, para acceder a Internet? 

Las capacidades diferentes suelen promocionarlas las entidades con más sensibilidad hacia ello, por las que conozco, ponen los medios necesarios para la accesibilidad a los medios de la informática, por ejemplo, la ONCE tiene impresoras que cuando le pones el folio lo lee para la persona con disminución de visión y así lo mismo con las tablets y teléfonos, que se abren con dos toques en la pantalla, o abre las aplicaciones. Me consta que se está estudiando para solucionar los problemas de accesibilidad y uso.

  • Nuestro lema general es “Personas mayores, con los MISMOS derechos”, las personas que son excesivamente mayores y ya no cuentan con habilidades ni actitudes de  para aprender ¿Cómo pueden conservar ese derecho al espacio de Internet? 

Aquí hay que ser consciente de que hay que poner a su disposición los medios y la enseñanza suficiente, para que en un primer paso quieran acceder a los conocimientos y después que los pongan en práctica. La familia, las organizaciones, instituciones… tienen que considerar los beneficios y ponerlos a su disposición.

  • ¿Cuál es tu valoración de tu labor altruista?

Soy un defensor del uso de las nuevas tecnologías, y aún más, soy un entusiasta. He sido y soy testigo de que cuando necesitamos algo, lo buscamos y siempre hay alguien que nos echa una mano.  Las personas mayores somos muy agradecidos y debemos saber que en muchas áreas existen personas con el altruismo suficiente para volcarse en esta labor.

Todos los voluntarios lo decimos, recibimos más que damos.

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