Prolongar el confinamiento de las personas mayores es injusto y “edadista”

21 Abril 2020


Determinar que todas las personas mayores queden confinadas durante más tiempo que el resto de la población no solo no tiene base científica sino que es un ejemplo de edadismo, es decir, discriminación por la edad. La edad no es un parámetro determinante, sí lo es el estado de salud de cada persona y a partir de la edad de jubilación hay “muchos tipos” de personas mayores.

La decisión de mantener aislada a toda la población mayor es discriminatoria porque les restringe sus derechos a la libertad de movimientos y a mantener relaciones sociales como el resto de ciudadanos. Además hay muchas personas mayores con procesos como diabetes o hipertensión, para que los que el ejercicio físico es fundamental. Además hay que tener en cuenta los efectos nocivos que el aislamiento obligatorio está ocasionando en las personas mayores que viven solas. Hay otras alternativas posibles de garantizar la máxima salud posible.

Como miembros de pleno derecho de CEOMA, suscribimos y difundimos el siguiente comunicado realizado a este respecto junto a la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). Pinche aquí